La crisis migratoria de Ceuta abre un nuevo frente político para el Gobierno.
Junts avisa de que no respaldará más iniciativas del Ejecutivo si los menores llegados a la ciudad autónoma terminan siendo enviados a Cataluña, mientras Salvador Illa se muestra dispuesto a que la comunidad participe en su acogida.
Junts ha elevado la presión sobre Pedro Sánchez en plena crisis de Ceuta. La formación de Carles Puigdemont sostiene que Cataluña ya ha superado su capacidad de acogida y ha advertido al Gobierno de que podría dejar de apoyar sus iniciativas durante el resto de la legislatura si considera que se incumple el acuerdo alcanzado entre ambas partes.
El conflicto gira alrededor del reparto de los menores migrantes que han llegado a Ceuta. La ciudad autónoma ha quedado fuera de los últimos repartos realizados por el Gobierno dentro del marco del acuerdo de investidura con Junts.
Frente a esta posición, Salvador Illa ha ofrecido la colaboración de Cataluña. El presidente de la Generalitat ha trasladado a Sánchez la disposición de la comunidad a acoger a extranjeros y ha defendido que la respuesta a la crisis debe combinar el control de las fronteras con la capacidad de acogida.
Illa considera que plantear el debate como una elección entre seguridad y valores humanitarios es un falso dilema. Su posición es que ambas cuestiones deben abordarse al mismo tiempo: fronteras seguras, normas claras y recursos suficientes para atender a quienes llegan.
La disputa política se produce mientras la situación en Ceuta continúa deteriorándose. Después de varios días de tensión, algunos vecinos protagonizaron altercados y llegaron a incendiar refugios improvisados utilizados por migrantes en las playas de la ciudad.
Ahora, la crisis deja de ser únicamente un problema de gestión migratoria y se convierte también en un nuevo punto de fricción entre el Gobierno y Junts. Si Sánchez decide modificar el reparto de menores y Cataluña termina participando en la acogida, el Ejecutivo podría enfrentarse a la amenaza de perder el respaldo parlamentario de la formación independentista.

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